Pasando revista: Con V de Vian
Junio 10, 2008 by Alejo González PrandiLa primera diferencia que presentaba Con V de Vian, Una revista casi de literatura, era visual: se destacaba por sus tapas. Desde el primer número hasta el último sufrió diferentes cambios e intentó ofrecer un producto gráfico abierto a distintas manifestaciones culturales. No moría en los libros.
La tapa de la imagen pertenece al período de noviembre – diciembre de 1992, Año II, N° 9, a un costo de $5,50, y los mensajes se podían dejar al teléfono 42-9651/59, int. 515. El director: Sergio Olguín (hoy jefe de redacción de La mujer de mi vida; los redactores: Claudio Zeiger, Christian Kupchik, Pedro B. Rey, Elvio Gandolfo, Viviana Lysyj, Marcela Pandullo, Santiago Pazos. Carlos Zito era el corresponsal en París.
“V de Vian nació absolutamente de la nada, hecha por gente que estaba fuera del sistema. Por gente que no pertenecía a las editoriales, a los suplementos culturales, a la academia, la facultad. En un origen se trataba de un grupo de pibes, de chicos jóvenes interesados por la literatura, muchos de los cuales estudiaban Letras, pero sin contacto con lo que podría llamarse el poder cultural”.
“Nuestra postura, incluso como periodistas culturales, siempre fue la de respetar el mercado. Hacemos una revista que está inserta en un mercado donde lo importante es vender más ejemplares para poder sobrevivir o ganar plata, lo que sea. Hacemos una revista que tiene en cuenta el mercado, con una tapa atractiva, con títulos atractivos. No negamos el mercado, pero no estamos sometidos a él”. (1)
“La jirafa loca y el oficial prusiano” es el título de la entrevista que le hace el director de V de Vian al poeta Mario Trejo en ese número. Así comienza el primer párrafo de una extensa presentación:
Mario Trejo es un escritor singular en la literatura argentina. Difícil de encasillar o de clasificar, Trejo disfruta con su lugar de francotirador desde donde ha batallado siempre. Considerado como uno de los más grandes poetas vivos, es además autor de obras de teatro, guiones de radioteatro y televisión, técnicas de psicodrama y se ha resistido, al menos hasta ahora, a la tentación de la narrativa.
A su turno, el vate dice:
A los dieciocho, diecinueve años publiqué un artículo en una revista que se llamaba Enjuiciamiento y absolución de Borges, y estaba dedicado a J.L.B. Describía a Borges y a mi primera visita a la casa de él. Yo me acuerdo que decía con “arrogancia” que “con Los Siete Locos bajo un brazo y Ficciones bajo el otro miraba con superioridad a la literatura norteamericana”, y lo sigo diciendo. Creo que Los Siete Locos y Los Lanzallamas son una de las grandes novelas de este siglo. Porque en 1929, diez años antes de La Náusea, de Sartre, en la tercera página de Los Siete Locos, ya habla Roberto Arlt de que la Angustia en Buenos Aires estaba a dos metros sobre el nivel del mar. Es una novela extraordinaria.
En la página 20 Lucio Salas titula “El Conrad sudamericano” a una nota que analiza la obra del escritor y poeta colombiano Álvaro Mutis. A vuelta de página el lector se encuentra con un “fragmento inédito” de la novela Gerald’s Game, de Stephen King.
También se destaca un dossier dedicado a Pepe Biondi, “Con B de Biondi”. La producción de Marcela Pandullo incluye algunos de sus clásicos remates:
“¡Dónde me pongo, dónde me pongo?”
“Santa Esuperancia de Villa Mondongo… agarráme que me descompongo”
Pepe Galleta (la cachetada): “se me va, se me va…, y se me fue… Tomá! (Paf!).
(1) Sergio Olguín, El paja en el ojo ajeno, El periodismo cultural argentino (1983-1998), Pablo E. Chacón y Jorge Fondebrider, Colihue, 1998.





